Seguidamente comenzamos la bajada , con algun resbalon que otro pues el camino tiene mucha piedra suelta despues de este invierno tan lluvioso,pero bueno logramos llegar hasta el Santuario de la virgen de Linares donde nos tomamos el bocadillo con un poquito de " Flectomil " para levantar el animo y recuperar fuerzas.
Continuamos rumbo al arroyo el manzano por el camino de la Alcaidia,los ultimos kilometros se hicieron un poco pesados pero fue por culpa del calor demasiado para las horas que eran. En fin disfrutamos de una noche maravillosa de luna llena con buena compañia animada charla y felices y cansados nos fuimos a la cama a descansar hasta la proxima.
Aqui os dejo el enlace de la ruta cortesia de nuestro amigo Javier Martinez